2008, OTRO AÑO DE PERSPECTIVAS BUENAS
Los cimientos del sector construcción guatemalteco están fundidos a base de determinación, trabajo y optimismo. Por eso, si bien las proyecciones para el nuevo año no son exageradamente optimistas, sí ofrecen la certeza de que el crecimiento no se detiene. Quizá, éste no alcance los indicadores de los dos últimos años, pero sí garantiza que habrá oportunidades para el sector. Todo dependerá de las condiciones que las nuevas autoridades propicien. El sector está listo para emprender los retos que vengan.
Conocimos, a través de la presentación del estudio "Crecimiento del Sector Construcción durante el 2007 y Perspectivas para el 2008", organizado por Cámara Guatemalteca de la Construcción (CGC), que el sector deberá enfrentar en los próximos dos años un menor nivel de crecimiento, sobre todo por factores externos que impactan en la industria guatemalteca.
El auge reciente del sector en el 2006, cuando alcanzó un crecimiento de 40% -el mayor índice en una década - se traduciría a un aproximado del 22% en 2007 y a un 17% en el 2008.
El Presidente de CGC, Arquitecto Rodolfo Gándara Spillari, consideró inevitables el impacto sobre la industria nacional de factores externos como los problemas del mercado inmobiliario de Estados
Unidos y el incontrolable aumento de los precios internacionales del petróleo. No obstante, confió en la capacidad de las empresas guatemaltecas para salir adelante y continuar siendo un factor clave para el desarrollo del país.
De acuerdo con los expertos a cargo del Informe de CGC, el crecimiento que se pronostica será en parte influenciado por el debilitamiento de la economía de Estados Unidos para el 2007 (con un crecimiento esperado de 1.9% y de 2.8% para el 2008) y en especial, por el efecto de la crisis de la "burbuja inmobiliaria" que se experimenta en el país del norte por problemas derivados de la morosidad en las carteras y las pérdidas generadas por títulos respaldados por hipotecas.
La "burbuja inmobiliaria" tenía que reventar y así sucedió, de acuerdo con los especialistas. Aseguran que es, sencillamente, el retorno a una situación "normal", con índices de comportamiento más "reales", y la industria guatemalteca deberá adaptarse a las reacciones que arrojen este tipo de factores externos.
Frente a esta perspectiva, la industria de la construcción está llamada a intensificar esfuerzos para mantenerse como el motor del desarrollo nacional y como uno de los principales generadores de empleo del país. Las perspectivas son buenas y las proyecciones de crecimiento moderado no son definitivas. Pueden cambiarse y superarse. Todo dependerá de las condiciones y oportunidades que se presentan. De parte nuestra, estamos listos, sobre cimientos firmes, para encarar los retos del nuevo año.
CÁMARA GUATEMALTECA DE LA CONSTRUCCIÓN
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